Las Noches de Can Casellas
Casi todos los viernes —y algún sábado— la masía se queda con alguien encima del escenario: un músico, un mago, un monologuista. No hay entradas ni barreras: reservas mesa, cenas, y la noche pasa alrededor. Aquí está la siguiente.
Como cualquier otra noche del restaurante. No se paga entrada por ver lo que hay: se viene a cenar y el directo va incluido.
La cocina de siempre —brasa, cazuelitas, producto de temporada— servida en el jardín cuando el tiempo deja, y dentro cuando no.
Sin subir el volumen a lo bruto. Se puede hablar, brindar y seguir la conversación mientras suena.
Nadie te trae la cuenta antes de que la pidas. Nunca lo hemos hecho.